Mejores grabaciones
Aprende a configurar la puerta de ruido de Backpack Studio para reducir el ruido de fondo y conseguir grabaciones de voz más limpias.

Los usuarios de Backpack Studio graban en todas partes: espacios públicos, playas, habitaciones con aire acondicionado, calles con tráfico y muchos otros entornos con ruido. La movilidad es parte de lo que hace especial a Backpack.
Para ayudarte en esas situaciones, Backpack Studio incluye una puerta de ruido que reduce los sonidos de fondo no deseados durante una grabación.
Cuando dejas de hablar, la puerta reduce rápidamente la ganancia del micrófono, es decir, «cierra la puerta», para que el ruido de fondo se grabe a menor volumen. Cuando vuelves a hablar, la puerta se abre y el micrófono recupera su nivel normal. El resultado es una grabación más limpia.
La puerta está desactivada de forma predeterminada. Ponte los auriculares, activa el micrófono, abre los ajustes y selecciona Efectos del micrófono. Encontrarás la puerta debajo del ecualizador. Actívala y habla para escuchar el resultado.

El gráfico muestra en tiempo real la señal de entrada del micrófono frente al volumen de salida establecido por la puerta. La posición horizontal del punto representa la señal de entrada y la posición vertical representa el nivel de salida después del procesamiento.
Habla mientras ajustas los controles. Los valores correctos dependen del micrófono, de tu voz y del ruido del lugar.

Umbral: es el ajuste más importante. Cuando el volumen del micrófono cae por debajo del umbral, la puerta se cierra y reduce el nivel. Si el umbral es demasiado bajo, la puerta no se cerrará. Si es demasiado alto, puede cortar partes de la voz.
Ratio: determina cuánto se reduce el volumen. Un valor entre 2:1 y 3:1 suele ser un buen punto de partida. Un ratio excesivo puede producir cambios bruscos o un efecto de bombeo poco natural.
Ataque: controla la rapidez con la que la puerta vuelve a abrirse. Un ataque rápido ayuda a conservar las consonantes y los comienzos de las palabras.
Liberación: controla cuánto tarda la puerta en cerrarse y bajar el volumen. Una liberación demasiado corta puede cortar el sonido de forma abrupta.
Utiliza la puerta solo cuando sea necesaria. En una habitación silenciosa probablemente no la necesites. Si el entorno es extremadamente ruidoso, como un concierto o un bar lleno, una puerta de ruido no puede sustituir una buena posición del micrófono ni un lugar más tranquilo.
Experimenta con auriculares y realiza una grabación de prueba. Con unos ajustes moderados puedes conseguir voces mucho más limpias sin que el procesamiento resulte evidente.